Esfinge de Haches Bogarra

RUTA DE LAS ESCULTURAS

En 2012, dos vecinos del pueblo, José Vivo y Lauren García, este último escultor profesional, tuvieron la idea de unir arte y paisaje a lo largo de otra obra autentica de la naturaleza: La Hoz de Bogarra.

Desde entonces, un grupo de escultores, venidos de distintas partes se reúnen en el pueblo para celebrar las Jornadas de Esculturas en el Paisaje, que se celebran el primer fin de semana de mayo. Es el mejor momento para visitar nuestro pueblo y asistir a la creación en directo de estas esculturas.

Un evento en el que se trabaja la roca al aire libre, a lo largo de este pequeño y encantador cañón de algo más de dos kilómetros. Se trata ya de un auténtico museo permanente de escultura al aire libre que camina hacia el centenar de obras.

 

La ruta está perfectamente señalizada desde la puerta del Ayuntamiento de Bogarra, siguiendo las placas indicadoras y la silueta de nuestra primerísima escultura, la Esfinge de Haches, impresa en paredes y muros del recorrido urbano.

Los hombres y mujeres de la sierra han levantado aquí otros monumentos de piedra para el aprovechamiento de los recursos naturales: hormas de piedra seca para sujetar bancales que han modelado la montaña y han dado de comer a los bogarreños/as, caminos de herradura que llevaban a Andalucía, Murcia o La Mancha, ranchos para refugiarse en caso de tormenta o apriscos para resguardar el ganado, en tiempos en los que aún aullaba el lobo por nuestras montañas. Todos estos elementos de arquitectura popular, cargado de esfuerzos de generaciones, también nos parecen ahora obras de arte.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La zona está íntegramente situada dentro de la Zona de Especial Conservación de los cañones del Segura y del Mundo, parte de la Red Natura 2000 de la UE y Zona de Especial Protección de Aves. Ahora, la Ruta de las Esculturas, añade otro aliciente más a un paisaje de piedra que no podríamos entender sin la lección de la intervención humana, sostenible durante milenios.

El inicio del recorrido se sitúa en el puente de los Carrizales, sobre el Río Bogarra, y está señalizado desde la Plaza del Cabezuelo. La salida y el regreso, además, coinciden con el paseo por algunos de los rincones mejor conservados del casco antiguo. Es una ruta familiar de 6,5 km de ida y vuelta en total, de dificultad baja.

Si eres artista o formas parte de algún colectivo artístico, puedes enviar a través de esta página tu solicitud para participar en este evento.

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